Desde Mis Gafas
  • DesdeMisGafas
  • Blog
  • Neuropíldoras
  • Índice Blog
  • Sobre mí

​            

        

EL PODER DEL SUEÑO, MÁS ALLÁ DEL DESCANSO: EL CEREBRO EN ACCIÓN

25/3/2025

0 Comentarios

 
Aunque nuestro cuerpo descanse, nuestro cerebro sigue trabajando sin pausa. 
El sueño no es solo un momento de descanso; es un fascinante laboratorio biológico en el que se consolidan recuerdos, se procesan emociones y se restauran funciones esenciales para nuestra vida. Durante siglos, científicos y filósofos han intentado descifrar sus secretos, pero ha sido la neurociencia moderna la que ha comenzado a revelar lo que realmente sucede en nuestra mente mientras dormimos.
A lo largo de este post haremos un recorrido sobre la neurociencia del sueño, explorando los procesos, el impacto en nuestra salud y el papel fundamental en nuestro bienestar.  ¿Me acompañas? 

Foto
“El insomnio no es buen consejero. Lo único que permite ver con claridad son las consecuencias de la falta de sueño, y esa obviedad nulifica pensamientos y sentimientos”   (Carlos Monsiváis)
​

LA ARQUITECTURA DEL SUEÑO
 El sueño está compuesto por dos fases clave que trabajan como un gran equipo: el sueño de ondas lentas (SWS) y el sueño REM. Durante el SWS, el cerebro entra en un estado de actividad lenta con ondas delta, lo que facilita la recuperación física y la consolidación de la memoria (Scielo Argentina, 2019; Elsevier, 2013). Además, en esta fase se activan procesos de reparación celular y regulación metabólica, esenciales para el equilibrio del cuerpo y la mente (Scielo Ecuador, 2019).
Por otro lado, durante el sueño REM, que ocurre cada 90 a 120 minutos, es cuando el cerebro se vuelve más activo, una fase que resulta clave para la memoria emocional, la creatividad y la estabilidad del estado de ánimo (Elsevier, 2021; Redalyc, s.f.). De hecho, cuando no dormimos lo suficiente o se interrumpe el sueño REM, podemos llegar a sentirnos más irritables y menos capaces de resolver problemas con claridad (Scielo México, 2013).

CONSOLIDACIÓN DE LA MEMORIA
Como hemos mencionado previamente,  el sueño desempeña un papel esencial en la​ consolidación de la memoria.   Durante la fase de sueño de ondas lentas (SWS), el hipocampo facilita la transferencia de la información desde la memoria a corto plazo hacia la corteza cerebral, lo que favorece su almacenamiento a largo plazo (Scielo Argentina, 2019; Elsevier, 2013). Por otro lado, el sueño REM juega un papel crucial en la integración de emociones y experiencias vividas, contribuyendo significativamente a una mejor retención y procesamiento de la información. Así, una buena calidad de sueño no solo fortalece la memoria, sino que también potencia la creatividad y la capacidad para tomar decisiones de manera más eficaz.
​​
REGULACIÓN EMOCIONAL
​El sueño también juega un papel crucial en la regulación emocional. Un estudio de Yoo et al. (2007) encontró que la privación del sueño afecta la actividad en la amígdala, una región del cerebro que procesa las emociones. Los participantes que no dormían lo suficiente mostraban una mayor reactividad emocional, lo que sugiere que el sueño es esencial para manejar nuestras emociones y responder adecuadamente a situaciones estresantes. Esto es especialmente relevante en el contexto de trastornos como la ansiedad y la depresión, donde la calidad del sueño a menudo se ve comprometida.
​
LIMPIEZA CEREBRAL
​Un descubrimiento fascinante en la neurociencia del sueño es el sistema linfático, que se activa durante el sueño y ayuda a eliminar desechos del cerebro. Un estudio de Xie et al. (2013) demostró que durante el sueño, el líquido cefalorraquídeo fluye más libremente a través del cerebro, eliminando proteínas tóxicas como la beta-amiloide, que se asocia con la enfermedad de Alzheimer. Este proceso de "limpieza" es crucial para mantener la salud cerebral y prevenir enfermedades neurodegenerativas.

IMPACTO EN LA SALUD FÍSICA
La falta de sueño no solo afecta la salud mental, sino que también tiene consecuencias físicas. Investigaciones han demostrado que la privación del sueño está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad (Cappuccio et al., 2010). El sueño insuficiente puede alterar la regulación hormonal, afectando la producción de insulina y la respuesta del cuerpo al estrés, lo que contribuye a estos problemas de salud.

Foto
LA IMPORTANCIA DE LA HIGIENE DEL SUEÑO
Dada la crucial influencia del sueño en la salud cerebral y física, es esencial adoptar prácticas adecuadas de higiene del sueño. Estas prácticas no solo optimizan la calidad del descanso, sino que también potencian las funciones cognitivas, el estado de ánimo y la salud en general. 
​
RECOMENDACIONES 
  • Mantener un horario de sueño consistente que ayude a regular el ritmo circadiano del cuerpo.
  • Crear un entorno ideal para dormir: una habitación oscura, tranquila y fresca, factores que favorecen la liberación de melatonina, la hormona del sueño
  • Limitar la exposición a pantallas electrónicas (como teléfonos, tabletas y computadoras) antes de dormir, ya que la luz azul emitida por estos dispositivos interfiere con la producción de melatonina y puede dificultar el inicio del sueño.​​
​Estudios científicos han demostrado que una higiene del sueño adecuada puede mejorar la calidad del descanso, reducir el riesgo de trastornos relacionados con el sueño (como el insomnio o la apnea del sueño) y tener un impacto positivo en la memoria, la concentración y la toma de decisiones. Asimismo, la privación crónica del sueño está vinculada a problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, diabetes y trastornos metabólicos.
​
Foto
Sin duda,  el sueño no es solo un estado de reposo sino que también es un proceso activo en el que el cerebro se dedica a consolidar recuerdos, procesar emociones y restaurar su funcionamiento para el día siguiente. Practicar una buena higiene del sueño es clave para maximizar estos beneficios. En un mundo cada vez más acelerado, donde las demandas diarias nos exigen más energía y concentración, reconocer la importancia de dormir bien es una inversión en nuestra salud física, mental y emocional. La calidad del sueño influye directamente en nuestra capacidad para afrontar los desafíos cotidianos, tomar decisiones más efectivas y mantener un equilibrio saludable entre mente y cuerpo.
​
¿Qué te ha parecido el recorrido? Estaré totalmente encantada de recibir tus aportaciones, discrepancias y demás comentarios.  ;) 
​
​
Foto
BIBLIOGRAFÍA
  • Arxiv.org. (2016). Neural correlates of self-generated imagery and cognition throughout the sleep cycle. Recuperado de https://arxiv.org/abs/1610.01704
  • Elsevier. (2021). Sueño: conceptos generales y su relación con la calidad de vida. Revista Médica Clínica Las Condes. Recuperado de https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-sueno-conceptos-generales-su-relacion-S0716864021000894
  • Elsevier. (2013). Sueño a lo largo de la vida y sus implicancias en salud. Revista Médica Clínica Las Condes. Recuperado de https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-sueno-lo-largo-vida-sus-S0716864013701718
  • Redalyc. (s.f.). Cronobiología del sueño y su influencia en la función cerebral. Recuperado de https://www.redalyc.org/journal/4396/439667308002/
  • Scielo Argentina. (2019). Sueño, memoria y aprendizaje. Recuperado de https://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S0025-76802019000700008&script=sci_arttext
  • Scielo Ecuador. (2019). Fundamentos Neurobiológicos del Sueño. Recuperado de https://scielo.senescyt.gob.ec/scielo.php?pid=S2631-25812019000300073&script=sci_arttext
  • Scielo México. (2013). Neurobiología del sueño y su importancia: antología para el estudiante universitario. Recuperado de https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=s0026-17422013000400002&script=sci_arttext
0 Comentarios

EL PODER DE LAS EMOCIONES: LA FUERZA INVISIBLE QUE MOLDEA NUESTRA PERCEPCIÓN DEL MUNDO.

18/3/2025

0 Comentarios

 
Las emociones son fundamentales en nuestra experiencia como seres humanos, ya que nos ayudan a reaccionar ante los estímulos del entorno y a tomar decisiones rápidas, decisiones que pueden ser clave para nuestra supervivencia. El impacto de las emociones va más allá de nuestras acciones ya que también moldean profundamente la forma en que percibimos el mundo que nos rodea. En este post, exploraremos cómo las emociones alteran nuestra percepción y cómo influyen en nuestra manera de interpretar la realidad. ¿Me acompañas en este recorrido?
Foto
"No olvidemos que las pequeñas emociones son los grandes capitanes de nuestras vidas
​y les obedecemos sin darnos cuenta"
(Vincent Van Gogh)

La neuropsicología nos proporciona valiosos conocimientos sobre cómo las emociones no solo influyen en nuestras acciones, sino también en la forma en que percibimos la realidad. Estructuras como la amígdala, la corteza prefrontal y los neurotransmisores desempeñan un papel fundamental en el desarrollo y la regulación de nuestras emociones. A continuación veremos cómo cada una de estas estructuras contribuye a nuestra experiencia emocional y de qué manera el contexto social y cultural en el que estamos inmersos puede amplificar o mitigar su impacto en nuestra percepción del mundo. 

​El papel del sistema límbico en la percepción emocional
El sistema límbico es una red de estructuras cerebrales encargadas de regular nuestras emociones y comportamientos. Dentro de ellas, la amígdala tiene un papel fundamental en el procesamiento emocional, ya que detecta amenazas y activa las respuestas. Cada vez que experimentamos sentimientos como felicidad, tristeza, ira o miedo, esta región del cerebro está trabajando a toda marcha.Lo curioso es que la amígdala no solo responde a nuestras emociones, sino que también influye en cómo interpretamos los estímulos que nos rodean. Por ejemplo, cuando estamos ansiosos o temerosos, tendemos a ver amenazas donde no las hay, y  una charla común puede sentirse como un enfrentamiento, o un ruido insignificante puede parecernos una alarma de peligro inminente.
Este fenómeno resalta cómo nuestras emociones filtran la información que recibimos del mundo. La amígdala actúa como un "filtro emocional", potenciando ciertos aspectos de lo que vivimos y minimizando otros. Cuando estamos felices, todo parece más brillante y positivo; mientras que, si estamos tristes o enojados, la misma situación puede verse desde una perspectiva mucho más negativa.

​La corteza prefrontal y la regulación emocional
La corteza prefrontal, ubicada en la parte frontal del cerebro, está asociada con la toma de decisiones, el pensamiento racional y la regulación emocional. Su función principal es moderar las respuestas impulsivas, equilibrando las emociones y permitiendo una evaluación más objetiva de las situaciones. Sin embargo, cuando las emociones son intensas, su capacidad reguladora puede disminuir, dejando que el sistema límbico, especialmente la amígdala, tome el control de la interpretación de la realidad.
Por ejemplo, en una persona que experimenta estrés o ira, la corteza prefrontal puede volverse menos eficiente para inhibir reacciones impulsivas. Esto puede distorsionar la percepción del entorno, haciendo que las interacciones sociales parezcan amenazantes incluso en ausencia de un peligro real. Así, las emociones intensas pueden nublar el juicio y dificultar una evaluación objetiva de las situaciones
​
​Neurotransmisores y su impacto en la percepción
Los neurotransmisores son sustancias químicas que facilitan la comunicación entre neuronas y afectan tanto las emociones como la percepción. Por ejemplo, la dopamina, asociada con el placer y la recompensa, influye en la manera en que interpretamos nuestras experiencias. Niveles altos de dopamina favorecen una visión más optimista y un enfoque en las experiencias positivas, mientras que niveles bajos de serotonina o dopamina pueden hacer que la percepción se vuelva más negativa, destacando aspectos problemáticos o amenazantes del entorno.
Esto se observa en trastornos emocionales como la depresión y la ansiedad. En la depresión, la disminución de serotonina puede hacer que una persona perciba su entorno de manera sombría y desalentadora, incluso sin evidencia objetiva de ello. De manera similar, la ansiedad puede intensificar la percepción de amenaza, llevando a sobrestimar riesgos y peligros en situaciones cotidianas
​
​El impacto de la experiencia emocional pasada
Las experiencias emocionales previas desempeñan un papel clave en la interpretación de situaciones actuales. El hipocampo, una estructura cerebral vinculada a la memoria, almacena recuerdos emocionales que nos ayudan a aprender de experiencias pasadas. Sin embargo, estas memorias pueden influir en nuestra percepción del mundo. Alguien que ha sufrido traición o dolor emocional puede volverse más sensible a situaciones que le recuerden esas experiencias, incluso si no representan una amenaza real.
Por ejemplo, una persona que ha sufrido una pérdida significativa podría percibir futuros eventos con mayor negatividad o cautela, aunque no impliquen un peligro real. Así, las emociones pasadas actúan como una lente que filtra nuestra percepción del presente, afectando su objetividad
​
​La percepción como un proceso activo
La percepción no es un proceso pasivo, sino un fenómeno dinámico en el que nuestro cerebro no solo recibe estímulos del entorno, sino que también los interpreta y les otorga significado. Este proceso está profundamente influenciado por nuestras emociones, experiencias previas y estados internos. Las emociones, en particular, no solo son una reacción a lo que percibimos, sino que también actúan como un filtro que modula qué información priorizamos, cómo la interpretamos y, en última instancia, cómo experimentamos la realidad.
​
Foto
Desde una perspectiva neuropsicológica, podemos comprobar cómo las emociones impactan de manera profunda y directa en nuestra percepción del mundo. El sistema límbico, los neurotransmisores y la corteza prefrontal interactúan para modelar nuestra interpretación de los estímulos, filtrando la información a través de las emociones que experimentamos. Como resultado, nuestra visión del mundo puede estar distorsionada por nuestros estados emocionales, lo que implica que lo que vemos, pensamos y sentimos no siempre representa fielmente la realidad objetiva.  

¿Qué te ha parecido el recorrido? Estaré totalmente encantada de recibir tus aportaciones, discrepancias y demás comentarios.  ;) ​
Foto
BIBLIOGRAFÍA
  • Adolphs, R. (2002). Neural systems for recognizing emotion. Current Opinion in Neurobiology, 12(2), 169-177. https://doi.org/10.1016/S0959-4388(02)00301-X
  • Damasio, A. R. (1996). The somatic marker hypothesis and the possible functions of the prefrontal cortex. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 351(1346), 1413-1420. https://doi.org/10.1098/rstb.1996.0125
  • Dolan, R. J. (2002). Emotion, cognition, and behavior. Science, 298(5596), 1191-1194. https://doi.org/10.1126/science.1076358
  • LeDoux, J. E. (2000). Emotion circuits in the brain. Annual Review of Neuroscience, 23, 155-184. https://doi.org/10.1146/annurev.neuro.23.1.155
  • Pessoa, L. (2008). On the relationship between emotion and cognition. Nature Reviews Neuroscience, 9(2), 148-158. https://doi.org/10.1038/nrn2317
  • Phelps, E. A. (2006). Emotion and cognition: Insights from studies of the human amygdala. Annual Review of Psychology, 57, 27-53. https://doi.org/10.1146/annurev.psych.56.091103.070234
  • Rolls, E. T. (2000). The orbitofrontal cortex and reward. Cerebral Cortex, 10(3), 284-294. https://doi.org/10.1093/cercor/10.3.284
  • Vuilleumier, P. (2005). How brains beware: Neural mechanisms of emotional attention. Trends in Cognitive Sciences, 9(12), 585-594. https://doi.org/10.1016/j.tics.2005.10.011
0 Comentarios

LA REALIDAD DETRÁS DE LA SALUD MENTAL EN LA SOCIEDAD ACTUAL:  ¿CRISIS O CONCIENCIA?

11/3/2025

0 Comentarios

 
​En estos últimos años, la salud mental ha dejado de ser un tema tabú para convertirse en una prioridad en nuestras conversaciones diarias. Trastornos como la ansiedad, la depresión y el estrés postraumático, antes poco comprendidos, hoy son más visibles que nunca. Incluso figuras públicas y famosas, con gran repercusión, han comenzado a hablar abiertamente sobre sus desafíos en este ámbito, ayudando a desestigmatizar el tema. Esta creciente conciencia sobre el bienestar psicológico ha puesto en el centro del debate si estamos viviendo una auténtica crisis de salud mental o si simplemente estamos comenzando a reconocer lo que antes permanecía oculto. A lo largo de este post exploraremos el contexto actual, desde la ciencia y la neuropsicología, para comprender los factores detrás de este cambio. ¿Me acompañas?

Foto
"Nuestra percepción de la realidad es más poderosa que la realidad misma."  (Mario Alonso Puig)

LA CRISIS DE SALUD MENTAL: UN DIAGNÓSTICO CONTUNDENTE

Cada vez más estudios demuestran que estamos viviendo una verdadera crisis de salud mental a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que más de 280 millones de personas sufren de depresión y más de 260 millones enfrentan la ansiedad. Este aumento no solo refleja una mayor precisión en los diagnósticos, sino también el creciente reconocimiento de los trastornos mentales en un mundo lleno de retos.
El estilo de vida actual, marcado por su ritmo acelerado y las presiones sociales, ha intensificado los riesgos para nuestro bienestar emocional. No hay duda de que la pandemia de COVID-19 ha empeorado aún más esta situación, con confinamientos y preocupaciones por la salud que dispararon los niveles de estrés y ansiedad en muchas personas. Un revelador estudio de 2020 evidenció un incremento alarmante: el 40% de los adultos en EE. UU. experimentaron síntomas de trastornos mentales, una cifra que subraya la magnitud de esta crisis.
Además, los datos muestran que la constante circulación de información en redes sociales a la que nos exponemos, ha contribuido y sigue contribuyendo al aislamiento y a la sobrecarga cognitiva, afectando directamente en la salud mental. Al mismo tiempo, la exposición continua a contenidos que generan ansiedad, como las noticias sobre crisis y tragedias, ha incrementado la vulnerabilidad emocional, especialmente entre los jóvenes.

LA CONCIENCIA DE LA SALUD MENTAL: UN CAMBIO CULTURAL
 Con el tiempo, se ha comprendido que los problemas de salud mental no son simplemente "debilidad" o "falta de carácter", sino que tienen raíces profundas en la biología y en los procesos psicológicos del cerebro. La neuropsicología, disciplina que estudia la relación entre el cerebro y el comportamiento, ha revelado cómo factores genéticos, neuroquímicos y ambientales influyen en la salud mental.
Se ha demostrado que, en trastornos como la depresión y la ansiedad, existen alteraciones en las conexiones cerebrales y en los niveles de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina. Estas revelaciones han ayudado a desestigmatizar los trastornos mentales, lo que ha impulsado el reconocimiento de la salud mental como una prioridad médica legítima. En este sentido, el aumento de la conciencia sobre estos trastornos ha sido fundamental, ya que ha permitido que más personas busquen ayuda, superando barreras históricas de vergüenza y desconocimiento.


​EL PAPEL DE LA NEUROCIENCIA EN LA SALUD MENTAL
 La investigación ha identificado que factores como el estrés crónico pueden alterar la estructura y función cerebral, afectando regiones clave como el hipocampo, la corteza prefrontal y la amígdala, que están relacionadas con la regulación emocional y la toma de decisiones.
Los avances tecnológicos, como las imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI), han permitido a los científicos observar en tiempo real cómo las personas con trastornos de ansiedad o depresión procesan la información, brindando una visión más profunda sobre los mecanismos cerebrales implicados. Estos descubrimientos no solo han mejorado el diagnóstico, sino que también están abriendo puertas a nuevos tratamientos, como la estimulación cerebral profunda y la terapia cognitivo-conductual, que ahora están más basados en evidencia científica.
​
INVESTIGACIONES  SOBRE LOS PRINCIPALES FACTORES  RELACIONADOS CON LA SALUD MENTAL
Foto
¿UNA SOCIEDAD PROMOTORA DE LA SALUD MENTAL?
​Es necesario cuestionarse si, además de una mayor conciencia, nuestra sociedad está creando, cada vez más, un ambiente que fomente los trastornos mentales. No hay duda de que, factores como la competitividad extrema, la presión por el éxito inmediato y las expectativas irrealistas que nos imponen las redes sociales, junto con la falta de apoyo emocional y la desconexión social, pueden contribuir al incremento de los trastornos mentales. La sobrecarga cognitiva, producto de vivir en un mundo hiperconectado y demandante, puede estar afectando la capacidad de las personas para lidiar con el estrés de manera saludable.
Además, los estudios sobre la relación entre el consumo de sustancias, la sobreocupación y la salud mental indican que diversos aspectos de la vida moderna pueden actuar como factores de riesgo para el desarrollo de trastornos mentales. La conexión entre la salud mental y los factores sociales es cada vez más reconocida, lo que destaca la necesidad de abordar estos problemas no solo desde el ámbito individual, sino también en el contexto social.

Foto
"La salud mental no es un lujo, es una necesidad. Y cuidarla no es un acto de egoísmo, es una inversión en nuestra capacidad de vivir una vida completa y plena." (Matt Haig)
​

Sin duda, el aumento de la conciencia sobre la salud mental, respaldado por avances científicos en neuropsicología, ha permitido que más personas reciban el apoyo necesario. Sin embargo, es evidente que la crisis de salud mental es también una consecuencia de una sociedad que, a menudo, promueve condiciones que son perjudiciales para el bienestar emocional.
A medida que la ciencia y la sociedad avanzan, es fundamental equilibrar la concienciación con el cambio estructural, abordando las causas sociales y culturales subyacentes de los trastornos mentales. Solo así podremos construir una sociedad que no solo reconozca la importancia de la salud mental, sino que también promueva un entorno más saludable y equilibrado para todos.
​
¿Qué te ha parecido el recorrido? Estaré totalmente encantada de recibir tus aportaciones, discrepancias y demás comentarios.  ;) 
​
Foto
BIBLIOGRAFÍA
  • ​American Psychological Association. (2020). The state of mental health in America. https://www.apa.org/news/releases/stress/2020/state-mental-health-america
  • Berkman, L. F., & Kawachi, I. (2000). Social networks, social support, and health. Social Science & Medicine, 51(6), 831–840. https://doi.org/10.1016/S0277-9536(00)00003-1
  • Degenhardt, L., Charlson, F. J., & Whiteford, H. A. (2018). The global epidemiology of alcohol use and alcohol use disorders. Lancet Psychiatry, 5(1), 1–10. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(17)30433-4
  • Kendler, K. S., & Prescott, C. A. (2006). Genes, environment, and psychopathology: Understanding the causes of psychiatric and substance use disorders. The Guilford Press.
  • Mayberg, H. S., & Lozano, A. M. (2003). The role of deep brain stimulation in the treatment of depression. Journal of Clinical Psychiatry, 64(9), 1136–1140. https://doi.org/10.4088/JCP.v64n0903
  • McEwen, B. S. (2012). Brain on stress: How the social environment gets under the skin. Proceedings of the National Academy of Sciences, 109(2), 1717–1720. https://doi.org/10.1073/pnas.1121254109
  • Moos, R. H., & Moos, B. S. (2006). Social settings and mental health: Historical perspectives and current research. Springer.
  • NIMH. (2021). Anxiety disorders. National Institute of Mental Health. https://www.nimh.nih.gov/health/topics/anxiety-disorders
  • Organización Mundial de la Salud. (2018). Mental health: Strengthening our response. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/mental-health-strengthening-our-response
  • Organización Mundial de la Salud. (2021). Depresión y trastornos de ansiedad: Informe mundial. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression-and-other-common-mental-disorders
  • Sidorchuk, A., Zemore, S. E., & Sjöberg, L. (2015). Alcohol consumption and its impact on mental health. Journal of Affective Disorders, 182, 76–83. https://doi.org/10.1016/j.jad.2015.03.006
  • Stansfeld, S., & Marmot, M. (2020). Social determinants of mental health: A review. The Lancet Psychiatry, 7(7), 570–582. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(20)30132-3
  • Tschernig, A., & Kapfhammer, H. P. (2017). Neuropsychological aspects of depression. In K. L. Gergen, J. A. Gergen, & C. S. Keesling (Eds.), Handbook of neuropsychology and aging (pp. 349-365). Springer.
  • World Health Organization. (2020). Social determinants of mental health: A review. https://www.who.int/mental_health/publications/social_determinants/en/
0 Comentarios
    Imagen
    Foto
    Imagen
    El ser humano es un universo en sí mismo, donde la biología, la psicología y la conexión social se entrelazan para crear la esencia única de nuestra existencia y nuestra identidad personal.
    BIO-PSICO-SOCIAL
         ​GRACIAS POR LA VISITA 
    Foto
    Foto
    ÍNDICE
    TÍTULOS POST
    Imagen
    Foto
    "¿Cómo es posible que de un conjunto ordenado de células con determinadas propiedades electrofisiológicas e inmersas en complejos procesos de comunicación química pueda emerger una conducta, un proceso cognitivo o un estado mental? "   
    (Rebolar-Ripoll) 

    Todo lo que somos y hacemos responde a pautas de actividad cerebral

    ​"Ningún problema importante puede ser resuelto desde el mismo tipo de pensamiento que lo generó" 
     (Albert Einstein)

    “El mayor descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede cambiar su vida cambiando su actitud mental” 
    (William James)

    "El principio más profundo del ser humano, es el anhelo de ser apreciado" 
    (William James)

    "No bien se nace, ya están junto a la cuna con grandes y fuertes vendas preparadas en las manos, las filosofías, las religiones, las pasiones de los padres, los sistemas políticos y lo atan y lo enfajan y el hombre es ya para toda la vida un caballo embridado"   
    ​ 
    (José Martí)

    “Interpretamos el mundo en base a nuestro conocimiento y nuestras creencias” 
    ​(William James)

    ​“No hay una sola realidad. Existen múltiples realidades. No hay un único mundo. Sino muchos mundos, y todos discurren en paralelo… Cada mundo es la creación de un individuo.”  
    (Paul Auster)

    "El lenguaje construye el mundo, no lo representa"

    "Las fuerzas y sistemas sociales juegan un papel relevante en la determinación de la conducta humana"
    ​

    ​​Categorías

    Todos
    Comportamiento
    Desarrollo Personal
    Educación
    Entretenimiento
    Gestión Emocional
    Las TIC
    Libros
    Motivación
    Neuropsicología
    OptimiZa
    Productividad
    Psicología
    Psicología Social
    Redes Sociales
    Salud Mental

    Archivos

    Octubre 2025
    Septiembre 2025
    Junio 2025
    Mayo 2025
    Abril 2025
    Marzo 2025
    Febrero 2025
    Enero 2025
    Diciembre 2024
    Noviembre 2024
    Octubre 2024
    Septiembre 2024
    Junio 2024
    Mayo 2024
    Abril 2024
    Marzo 2024
    Febrero 2024
    Enero 2024
    Diciembre 2023
    Noviembre 2023
    Mayo 2023
    Abril 2023
    Marzo 2023
    Octubre 2022
    Septiembre 2022
    Enero 2020
    Noviembre 2019
    Diciembre 2018
    Noviembre 2018
    Mayo 2018
    Abril 2018
    Marzo 2018
    Febrero 2018
    Enero 2018
    Diciembre 2017
    Noviembre 2017
    Abril 2017
    Marzo 2017
    Enero 2017
    Diciembre 2016
    Noviembre 2016
    Septiembre 2016
    Junio 2016
    Marzo 2016
    Febrero 2016
    Diciembre 2015
    Noviembre 2015
    Septiembre 2015
    Agosto 2015
    Julio 2015
    Junio 2015
    Mayo 2015
    Marzo 2015
    Febrero 2015
    Octubre 2014
    Septiembre 2014
    Febrero 2014


NAVEGACIÓN
       
        .Sobre mí
        .Inicio / DesdeMisGafas
        .SERVICIOS: OptimiZa / OptimiZate  

​    .Blog 
    .Listado de publicaciones 
    .Los más leídos
Telf.  651 919078
Aviso Legal - Condiciones de Servicio / Términos de uso  -   COPYRIGHT 2024. ALL RIGHTS RESERVED. 

Foto de ENADLI